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Bienvenidos al primer Blog colectivo de un país y su gente.

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Este es un espacio creado con la intención de registrar las vivencias, las historias y las creaciones de los uruguayos. Un espacio pensado para integrar nuestra cultura y nuestros conocimientos, más allá de las fronteras geográficas. Un aporte documental para nuestro presente, y para las generaciones por venir. Así que vamos a escribir la historia de nuestro país, que no es otra cosa que la suma de todas las pequeñas y grandes historias que protagonizamos todos los uruguayos del mundo. Es recomendable que leas la “Primera entrada” o entrada fundacional de este emprendimiento.

Enviános tu aporte a bloguruguay@uruguayperegrino.com.uy

“Primera entrada”

Cuando era un adolescente, estudié el tema de las fuentes históricas en las clases de historia que recibí de grandes profesores, como mi querida Alba Suárez y el mitológico Carlos Demassi. Ahí entendí que para contar lo que pasó, la historia como ciencia, se refiere a los documentos escritos de cada época, como la base sustancial para su construcción. Por algo se le llama pre-historia al período anterior a la aparición de la escritura cuneiforme en las famosas tablillas de arcilla de los Sumerios. La historia como ciencia está atada al registro. Mucho después de aquellos tiempos liceales, descubrí que la historia, no es más que el recorte arbitrario de todo lo que haya pasado en una determinada época, a los efectos de poder contar lo sucedido con un cierto criterio o hilo conductor. O sea, que todo racconto es parcial, incluso el realizado por los propios protagonistas de los hechos. El río de la vida es caótico, o por lo menos lo es en apariencia. Cuantas más voces relaten su visión de los hechos, más material tendrá el historiador para elaborar su propio cuento documentado. En la época de las tablillas sumerias, eran pocos los que sabían leer y escribir. Las tablillas se rompían, eran pesadas, difíciles de trasladar. Unos milenios después, podemos guardar los datos contenidos en todas esas tablillas, en un sencillo aparato que cabe dentro de nuestra mano. Hoy la historia puede ser escrita y documentada por los propios protagonistas, porque existen los medios tecnológicos para hacerlo, más allá de que soy muy conciente de que estas tecnologías no son compartidas con todos, que hay demasiada gente que se muere de hambre y sed todos los días, y muchísimos más que no saben leer ni escribir. Por eso tiene sentido este espacio. Porque rescatar la historia de cada ser humano, es rescatar un reflejo del aparentemente caótico curso de acontecimientos de la vida humana. En esta sociedad de masas, parece que lo único que importa es la vida de determinados hombres y mujeres, que alcanzan una cierta notoriedad gracias a los medios de comunicación. Mirando la televisión, escuchando la radio, leyendo diarios, revistas y libros, uno se queda con la sensación de que la vida propia es una insignificancia, que mirar una flor no es importante, que el beso que le damos a nuestro hijo no hace historia. Nada más falso. Cada uno de nuestros actos, más allá de cómo sea calificado por los otros, construye nuestra propia vida, y la vida de la humanidad toda. La altura de nuestros sueños, será la altura de los sueños de todos. La ciencia, las instituciones, los técnicos, la gente seria, quiere, busca y anhela la objetividad. Han hecho un culto de valor hacia algo que no existe. El gran cuento del mundo no es nada más que eso, un gran cuento. Rescatemos el valor de la subjetividad, porque solo así podremos entenderla, respetarla, y dejarla ser. De la subjetividad nacen las ideas geniales, el arte, y por sobre todo, el respeto y la compasión hacia el otro. Este es un espacio donde cada historia es valorada y respetada como única. Este es un espacio necesario. Un blog que quiere integrar todas las subjetividades de un país.